La ingeniera Elizabeth Coto Chinchilla sintió fascinación por los números desde niña, gracias a Sor Consuelo Cuadra; una docente visionaria, que le enseñó a amar las matemáticas y el poder del conocimiento.
Elizabeth decidió vivir más allá de las barreras que algunos querían imponer. Antes de llegar a ingeniería, probó Arquitectura; pero cambió el rumbo hacia una carrera donde participaban pocas mujeres. Con el apoyo de sus padres, ingresó a la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Costa Rica (UCR) y llegó a ser la primera ingeniera industrial incorporada al Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).
Viajó a Estados Unidos para alcanzar su maestría en la Universidad Estatal de Pensilvania, y al regresar, se incorporó a la UCR como docente e investigadora por 32 años. Elizabeth enseñaba materias altamente técnicas y a luchar con estrategia, a abrir puertas equitativas para las generaciones futuras.
En las aulas encontró respeto, pero en los espacios de poder se topó con una resistencia histórica para las mujeres: los obstáculos para acceder a puestos directivos. Sin rendirse, investigó ese fenómeno, y así nació un estudio y proyecto pionero sobre las mujeres en la ingeniería costarricense: “Una ingeniera en el trabajo”. Elizabeth abrió nuevas conversaciones sobre las mujeres en la profesión.
Con su espíritu innovador, impulsó el primer programa de maestría en Ingeniería Industrial de la UCR. Tras jubilarse; sigue sumando a la sociedad desde la Fundación Andamios de Esperanza, un proyecto que honra su visión humanista e inspira a jóvenes en todo el país.
Sus logros le han merecido homenajes como el reconocimiento Mujer Pionera del CFIA, su incorporación a la Galería de la Mujer del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), la emisión de un matasellos filatélico de Correos de Costa Rica y el Premio a la Trayectoria en Ticas Poderosas.
La vida de Elizabeth demuestra que con convicción, trabajo, estrategia y solidaridad, es posible derribar barreras y construir un mundo más justo: “Que ninguna mujer tenga que elegir entre sus sueños y las barreras impuestas en su camino”.
