Fue la primera mujer en ingresar a la Facultad de Farmacia en Costa Rica y la primera mujer graduada en una carrera profesional en el país. 

Siempre fue una pionera. Antes, en 1907, se inscribió al Liceo de Heredia junto a otras dos chicas, donde obtuvo el título de Bachillerato en Humanidades. Hasta entonces era una institución exclusiva para hombres. Fue la primera vez que realizaban una graduación mixta. 

Muchos se resistieron a ello, pero peleó y ganó.

Después hizo lo impensable hasta entonces. Quiso estudiar en la universidad y lo hizo. Entró a la Escuela de Farmacia en 1912 y en 1917 obtuvo su título como farmacéutica. 

‘Lita’ abría así el camino a multitud de mujeres que vinieron después, en esa y otras carreras y profesiones. 

En aquella época, mucha gente dudaba de la capacidad de las mujeres para realizar tareas en el área de la medicina. Pero Felicitas demostró que estaban equivocados.

Regenció algunas farmacias y después fue la primera mujer en ocupar la jefatura del Departamento de Drogas y Estupefacientes de la Secretaría de Salubridad Pública.

La madre de todas las profesionales del país murió muy joven, en 1934, con apenas 40 años.