En el corazón de San José, en el Barrio Amón, Ofelia creció rodeada de libros, lápices y arte, porque su mamá era profesora de artes plásticas. Nacida en 1950, sus visitas a museos y el ambiente familiar la conectaban con la historia y el arte. Desde pequeña fue una alumna destacada, con pasión por las matemáticas y el dibujo. También amaba la música y a los 14 años ingresó al Conservatorio de Música de la Universidad de Costa Rica para estudiar piano.
Al terminar el colegio, donde fue una de las mejores alumnas, Ofelia soñaba con estudiar arquitectura. En 1970, comenzó Ingeniería Civil, pero al año siguiente se unió a la primera generación de la carrera de Arquitectura, cuando la Escuela abrió en la Universidad de Costa Rica, donde se destacó tanto que llegó a ser asistente en cursos de arquitectura mientras aún era estudiante. En 1977 se convirtió en la primera mujer licenciada en arquitectura por la Universidad de Costa Rica.
No se conformó con lo que había. Vio deficiencias en teoría e historia de la arquitectura en el país, impulsó su formación en el extranjero (en Barcelona, España) y luego llenó esos vacíos en Costa Rica.
Desde 1977, Ofelia se dedicó a la docencia en la UCR, hasta 2010. Pero su mayor contribución vendría del lado de la investigación, fue pionera en historia y teoría de la arquitectura. Para ella, la cámara fotográfica se convirtió en una compañera de viaje, una herramienta para documentar y ampliar su conocimiento mientras viajaba. Estudió diversas épocas y regiones de Costa Rica, analizando cómo la economía, la sociedad y la política se relacionaban con las construcciones. Sus investigaciones dieron lugar a publicaciones como el análisis de templos parroquiales y la arquitectura de haciendas cafetaleras y cañeras, ganando premios en las Bienales de Arquitectura.
También tuvo importantes roles de liderazgo. Obtuvo su Maestría en Historia General de Centroamérica en 1998 y fue directora de tesis en múltiples disciplinas, directora del Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII) y presidenta del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) por ocho años.
Su vida es un testimonio de cómo la curiosidad, el estudio y la perseverancia pueden ayudar a la comprensión de la historia de un país. En 2021, la Escuela de Arquitectura de la UCR honró su legado con la creación de la Cátedra conmemorativa Ofelia Sanou Alfaro, asegurando que su trabajo inspire a las futuras generaciones de arquitectos.
