Estela Quesada abrió el camino en la política a las mujeres en Costa Rica. Pero no solo fue eso, sino mucho más: maestra, abogada, diplomática y activista sufragista.

Durante la década de 1940 fue una participante muy activa por el derecho al voto de la mujer en Costa Rica. Conseguido el objetivo (en 1949), entró en política activa. En 1950, como maestra que era (había dado clases en Ciudad Quesada, Alajuela y San Carlos, donde fundó el actual Liceo , fue presidenta de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE)

Estela pasó a la historia en 1953 como una de las primeras tres mujeres electas en la Asamblea Legislativa, junto a María Teresa Obregón y Ana Rosa Chacón (las tres de la mano de Liberación Nacional, PLN). Hasta 1949 la mujer no podía ni votar, ni ser elegida en puestos políticos. 

Organizó una fracción propia, ‘los estelitos’, que propusieron que el Instituto Costarricense de Electricidad fuera el encargado de desarrollar la telefonía en el país. Al final de la legislatura (1953-1958) fue vicepresidenta de la Asamblea y en 1957 fue la primera mujer en dirigir el Parlamento en ausencia de su presidente. 

En 1958 marcó otro hito al ser nombrada ministra de Educación por el presidente Mario Echandi, cargo en el que se mantuvo hasta 1962. Fue la primera mujer al frente de un ministerio en Costa Rica.

Inició una etapa como diplomática en EE UU: como representante de Costa Rica ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) y como cónsul en San Francisco, en la década de los 60.

En 1978 tomó otro ministerio, en este caso el de Trabajo y Seguridad Social -la primera mujer que lo encabezó-, nombrada por el presidente Rodrigo Carazo. Permaneció en el puesto hasta 1979.

En 2021 fue declarada ‘Benemérita de la Patria’.