La pequeña Íride creció en el barrio Córdoba, en Zapote, junto a sus tres hermanos. Su fascinación por el arte comenzó en su casa gracias a su mamá, que cantaba zarzuela mientras realizaba las labores del día. Cuando Íride tenía cuatro años, su madre le explicó la historia de la ópera Carmen de Bizet, un instante que la marcó para siempre.

Su maestra de primaria, la «niña Socorrito», la motivaba a cantar y actuar en las asambleas escolares. Más adelante, en el Liceo Franco Costarricense, formó parte de un grupo musical, ingresó al Coro Sinfónico y luego entró a la Universidad de Costa Rica a estudiar Artes Dramáticas. Su primer sueño era ser actriz, pero vio que la ópera unía el teatro con el canto, por lo que comenzó sus lecciones de voz con la profesora Julita Araya.

A los 22 años armó sus maletas y partió hacia Italia, para ser la primera costarricense en vivir profesionalmente del canto lírico a nivel internacional. El camino estuvo lleno de sacrificios: sin recursos económicos, aprendió alemán de manera autodidacta, dominó diversos idiomas y enfrentó incontables audiciones y duras críticas. 

Tras 25 concursos sin obtener premios, ganó el primer lugar en el certamen María Caniglia. Ese gran triunfo atrajo la atención del célebre compositor Gian Carlo Menotti, quien se convirtió en su mentor y la invitó a debutar en el Teatro de la Ópera de Roma, en 1994, con la obra Don Pasquale. Posteriormente, cantó en el festival de Spoleto y conquistó el legendario escenario de La Scala de Milán, donde se presentó en 2008 con la ópera 1984, de Lorin Maazel, donde representó dos papeles. Durante décadas cantó con los mejores del mundo y llevó la bandera de Costa Rica a lo más alto.

Como sabía lo duro que era llegar a triunfar en su campo desde un pequeño país sin tradición de ópera, cuando tenía unos 40 años fundó en Costa Rica la Fundación Jóvenes Cantantes para becar y abrir las puertas a las nuevas generaciones de artistas ticos. 

Hoy, imparte lecciones como profesora de canto en prestigiosas universidades de Alemania. Íride anunció su retirada de los escenarios en septiembre de 2026.